Los hechos cruzan “mordor” para ser probados

Como detective privado en ejercicio desde hace 33 años llevo mucho tiempo “amando” y “peleándome” con los hechos.

Me dan de comer y me dan problemas a la vez. Algunos hechos son claros, fuertes, sanos y se encuentran inmediatamente. Pero la mayoría de hechos que como detective profesional me solicitan encontrar mis clientes son los hechos escondidos, protegidos, disimulados, débiles, camuflados…, los difíciles de encontrar. Y tienen esta naturaleza difícil bien porque son hechos que van en contra del interés de una parte contraria que actúa intencionalmente para mantenerlos ocultos (por intereses contrapuestos en litigio), bien porque el cliente no los alcanza porque es necesario bucear profesionalmente en la realidad para encontrarlos, bien porque están perdidos en el tiempo y su huella ya es débil, bien porque están fuertemente atrincherados tras leyes y derechos fundamentales, y el cliente desconoce las técnicas para hacerlos salir de la madriguera para cazarlos donde ya es legal obtenerlos. El maestro Lluís Muñoz Sabaté dice en una máxima : “EL MAYOR ENEMIGO DE LA PROBÁTICA ES EL DERECHO PROBATORIO”. La contraposición entre la búsqueda de la verdad, y la protección de los derechos fundamentales de los investigados, y otras reglas, que limitan el acceso al conocimiento completo de los hechos.

En mis primeros escritos sobre probática definía la investigación como:

“Proceso de localización, estampado, traslado y reproducción de huellas, producidas por hechos, con objeto de justificar a tercero(s) creencias sobre acontecimientos argumentadas bajo la teoría de los hechos.”

Cuando acababa esta frase en clase en la Universidad sentía en mis ojos las miradas de los alumnos más aturdidas que las vacas mirando a un tren. Entonces decidí explicarme mejor, como sigue.

Investigar para probar significa diseñar una serie de acciones que se materialicen en unos hechos de búsqueda para localizar los hechos que se necesitan, bajo criterios legales, de proporcionalidad, de racionalidad de las actividades, criterios económicos y criterios éticos. Es decir, diseñar primero un plan, (2) organizar después quiénes y cómo participarán, (3) ejecutarlo, (4) confeccionar una explicación de los resultados (redacción en un informe), y por último (5) ratificar como testigo o como perito. Este es el largo camino que deben realizar los hechos para poder crecer “de indicios a prueba” (Julio Iglesias decía en su canción “de niña a mujer). Pero este camino está lleno de amenazas. Los hechos han de atravesar “Mordor”: hay partes contrarias las cuales está en contra de su interés que la realidad de los hechos sean adquiridos, hay abogados que lucharán a cuchillo para que no sean admitidos en el proceso, habrán jueces a los que les costará valorarlos, y habrá investigadores torpes, sin experiencia ni astucia para encontrarlos y comunicarlos clara, inequívoca y legalmente. Eso si, económicamente los cobrarán.

Bien, como decía Jack el destripador, vayamos por partes.

DISEÑAR

Diseñar la investigación es un arte en sí mismo. ¿Qué hacer primero y qué hacer después? ¿Por dónde empezar la investigación? El diseño de una investigación es un ejercicio intelectual que posee metodologías propias. No voy a entrar en este artículo a descomponerla completamente, porque la metodología tiene técnicas propias con herramientas conceptuales complejas (la modelización del espectro factual hipotético, por ejemplo). Y no entro en la profundidad porque por experiencia la frase anterior ya ha provocado una bajada de audiencia, y desearía que continuasen leyendo este artículo y no “sintonizasen” otro artículo.  En resumen, el diseño está orientado a:

  1. Identificar y hacer una lista extensa de todas las fuentes de prueba posibles (testigos, bases de datos, archivos, documentos, sistemas informáticos, etc….).
  2. Escoger como abordar a las fuentes con métodos operativos de investigación para transformar los hechos recogidos en medios de prueba “admisibles” y “valorables” en el proceso judicial.

Sin entrar en profundidad técnica al no disponer de más espacio en este escrito, identifico a continuación los métodos operativos estándar conocidos:

  • Inspección/ reconocimiento (visual o con herramientas).
  • Vigilancia/seguimiento/ control.
  • Interceptación de comunicaciones.
  • Encuesta/interrogación.
  • Consulta en base de datos.
  • Acercamiento
  • Infiltración en ambiente laboral o social

ORGANIZAR

               Cada persona tiene su talento, y hay personas buenas para interrogar, otras para seguir sujetos, otras para disponer cámaras de grabación, otras para infiltrarse en unos almacenes donde los empleados roban, etc…Elegir a las personas para las tareas y proporcionarles los recursos y medios adecuados para sus cometidos, es también un ejercicio crítico para el éxito. Y también pensar que el proceso de investigación tiene imprevistos, y que hay que cambiar los planes a veces en fracciones de segundo. Flexibilidad y capacidad de improvisación son también cualidades importantes para los investigadores.

EJECUTAR

               Ya estamos preparados para entrar en acción y empezar la temporada de recogida de setas en formato “hechos”. Ejecutamos ya el plan con el personal escogido, pero esto no significa descansar de la gestión de la investigación. Es necesario controlar y verificar que el plan se ejecuta tal y como se ha diseñado. Hay que actuar para verificar que los investigadores operativos no se salen del guión establecido.

REDACCIÓN DEL INFORME

               La mejor investigación se transforma en un desastre mal comunicada. Fotos borrosas, lejanas, relatos indescifrables, etc. Los resultados de una investigación pueden resultar en un relato complejo, como ocurre en casos de complejas ingenierías jurídicas y societarias para el blanqueo de capitales. Experiencia en comunicación por parte del “escritor” del informe podrías ser deseable.

               Un informe nunca se sabe dónde puede llegar. En mi experiencia siempre escribo mi informe pensando que lo puede llegar a leer el investigado, las partes contrarias, el juez, la prensa, la autoridad policial, y un niño de cinco años (el que cita Groucho Marx en sus películas. Bueno, lo que quiero decir aquí es que el informe debe ser muy comprensible, y en ocasiones simple en lugar de complejo).

RATIFICACIÓN EN JUICIO

               Buuuuf…..ya estamos llegando al final y los hechos todavía sobreviven. Sobre la ratificación en juicio yo diré aquí poco, ya que doctores más importantes tiene la ciencia.

               Matizar únicamente que hay que ir peinado y con colonia. Engalanado con el mejor traje, como en las bodas, porque sabemos que la buena imagen y la pulcritud da más credibilidad. Un buen lenguaje del cuerpo también sería deseable, respuestas cortas sin entrar nunca en valoraciones sino en descripción de los hechos de los que se ha sido testigo, y hablar lo justo. Más se hable, más vulnerabilidades se abren a favor de la parte contraria. Ahhh…repasarse bien el informe para no tener lagunas, pues también queda bien.