ANÁLISIS, DECISIONES Y CONFLICTO

La competencia natural entre individuos y empresas conduce a situaciones de conflicto, resultante del choque de intereses sobre la posesión de valores tales como clientes, mercados, productos, imagen, recursos económicos, información y conocimientos, recursos humanos e incluso otros valores intangibles como posiciones de ventaja en negociaciones o litigios.

       Todo choque de intereses provoca la necesidad de defensa del ataque de terceros hacia nosotros mismos personalmente y hacia nuestras organizaciones. Nuestra integridad física, nuestro patrimonio económico, nuestra información, nuestra ventaja legal…, son muestras de activos que serán atacados implacable y naturalmente por nuestras amenazas en caso de conflicto.

       El entorno en que debemos defendernos se caracteriza por la actual complejidad de la vida del siglo XXI enmarañada en planos informáticos, tecnológicos, legales, morales…., en una bañera social llamada globalización donde es difícil encontrar las fronteras y las distancias, y donde las armas de ataque son encontradas fácilmente, aderezado todo esto con una velocidad de vértigo en las decisiones.

       La seguridad no existe naturalmente, sino que se consigue a través de decisiones que nos permiten mantener nuestra integridad, identidad y valores económicos tal y como los necesitamos para actuar en libertad de movimientos y de uso de recursos.

       El riesgo real no está en la existencia de amenazas sino en la posibilidad de equivocarse en decidir como actuar ante ellas. En definitiva el riesgo está en afrontar conflictos sin una racionalización en las decisiones. Cualquier decisión racional necesita por definición información y método.